sábado, 19 de enero de 2013

¿CUALES SON LAS ETS?


Las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes o conocidas son las siguientes:

Sífilis.
Herpes genital
Clamidia.
Tricomonas.
Cándidas.
Condilomas.
Ladillas.
Hepatitis B.
Sida.


Gonorrea o gonococia
La gonorrea es una infección que afecta a un gran número de personas en nuestro país. Está producida por el gonococo , un microorganismo que se encuentra preferentemente en zonas templadas y húmedas del cuerpo (el conducto urinario y el cuello uterino sobre todo). Es una enfermedad venérea, es decir, sólo se transmite a través del contacto sexual directo y no se contagia mediante toallas, baños públicos, piscinas, etc. Hay que estar alerta si se observan los siguientes síntomas: secreción purulenta amarillenta por el pene, sensación de escozor al orinar, aumento del flujo vaginal, dolores abdominales o cansancio. Tiene un tratamiento sencillo y efectivo a base de antibióticos, pero si no se cura a tiempo, la infección puede extenderse a otros órganos y ocasionar consecuencias graves, como la esterilidad.

Sífilis


Antiguamente, era considerada la enfermedad de transmisión sexual más peligrosa, hasta que el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming en 1928 se convirtió en un tratamiento eficaz para controlarla. Está causada por una bacteria llamada treponema pallidum. La vía principal de transmisión es el contacto sexual, pero también puede contagiarla la madre al feto durante el embarazo, a través de la placenta.
Evoluciona en tres etapas. En la primera, pocas semanas después del contagio, aparecen unas pequeñas úlceras rojizas ( chancro sifilítico) en la zona donde se ha producido el contacto (genitales, ano, boca...). Las lesiones desaparecen poco después. Unos meses más tarde, los treponemas se extienden a través de la sangre por todo el organismo, dando lugar a diversas lesiones generalizadas: manchas en la piel, ganglios inflamados, fiebre, dolor de garganta, pérdida de apetito y malestar general. Estos síntomas pueden desaparecer, incluso sin tratamiento, pero la enfermedad sigue latente. Años después del contacto, la enfermedad continúa la fase latente durante un largo período de tiempo. Si no se aplica un tratamiento, pueden producirse: úlceras en la piel y órganos internos; inflamación de las articulaciones; lesiones de corazón, hígado y sistema nervioso central. Hemos dicho que la sífilis se elimina con antibióticos. No obstante, si no se actúa rápidamente para curarla, existe el riesgo de que las lesiones producidas sean ya irreversibles, cuando se aplique el tratamiento.

Herpes genital
El virus responsable de esta infección es uno de los más difundidos entre los seres humanos. La transmisión se produce generalmente por vía sexual, pero también a través del contacto con las manos. Úlceras, picazón, fuertes dolores localizados en los genitales, escozor al orinar, fiebre y malestar similar al de la gripe, son los principales síntomas. Si no se trata debidamente, puede propiciar el riesgo de contraer diversas enfermedades. Como todas las dolencias de origen vírico, su tratamiento suele ser tedioso en algunos casos. Además, existe la probabilidad de reaparición de los síntomas, especialmente en situaciones de estrés. En caso de embarazo, es necesario mantener un control estricto para evitar daños irreversibles en el niño.

Clamidia


Esta infección se debe a la bacteria Chlamydia trachomatis, que se transmite por contacto con las mucosas vaginales, uretra, recto, boca y ojos, afectando a la uretra en los hombres (uretritis) y al cuello uterino en las mujeres (cervicitis). Sus síntomas son más evidentes en el hombre que en la mujer, aunque no siempre resultan fáciles de descubrir. Se confunden en ocasiones con los de la gonorrea, y son, principalmente: secreción vaginal y dolor en la parte inferior del vientre en las mujeres; en el hombre, inicialmente aparecen secreciones transparentes que se vuelven luego cremosas, así como muchas ganas de orinar y dolor. Se cura siguiendo un tratamiento específico con antibióticos Si no se atiende a tiempo, la infección puede progresar y provocar esterilidad tanto en los hombres como en las mujeres.

Tricomonas

Las tricomonas son unos parásitos protozoos que se ceban especialmente con las mujeres. El hombre puede contagiar la enfermedad, aunque no presente ningún síntoma. Estos microorganismos se transmiten habitualmente mediante contacto sexual. No se descarta el contagio por medio de ropas o toallas húmedas cuando se trata de niñas o ancianas que carecen de los protectores y antisépticos bacilos de Doderlein o los tienen en cantidades mínimas.


Secreción vaginal espumosa de aspecto amarillento y un olor muy fuerte, picor e irritación, son sus principales signos. Actualmente existen tratamientos muy eficaces, que debe ser llevados a cabo por ambos miembros de la pareja.

Cándidas
Tienen en común con las tricomonas un nombre a primera vista inofensivo. Otras semejanzas estriban en que afectan principalmente al sexo femenino y que el hombre suele ser portador asintomático. Pero en esta ocasión, no se trata de un protozoo sino de un hongo, que se asienta en las mucosas húmedas y calientes. La vía de contagio es diversa: relaciones sexuales, ropas, objetos, etc. Algunas circunstancias, como el uso de antibióticos, el estrés, la diabetes o una disminución en las defensas naturales del organismo, favorecen su proliferación. Por lo general, los síntomas femeninos son: aumento de la secreción vagina!, que se torna blanca y espesa, picor intenso, olor fuerte y, en ocasiones, inflamación de las vías urinarias y de la vejiga. El hombre presenta enrojecimiento en el glande y prurito. Tiene un tratamiento rápido y eficaz si lo realizan ambos miembros de la pareja.


Condilomas


Se trata de lesiones verrugosas similares a crestas de gallo, causadas por un virus muy contagioso, y localizadas en la vagina, cuello uterino o genitales externos de la mujer. Otro síntoma es el prurito. En los hombres, la infección puede ser asintomáticas o bien provocar verrugas. Se transmite por contacto sexual y cutáneo. Su curación debe ser llevada a cabo por el ginecólogo con láser, fármacos, electrocoagulación... Es imprescindible acudir cuanto antes al especialista para evitar que se extienda.

Gonorrea o gonococia
La gonorrea es una infección que afecta a un gran número de personas en nuestro país. Está producida por el gonococo , un microorganismo que se encuentra preferentemente en zonas templadas y húmedas del cuerpo (el conducto urinario y el cuello uterino sobre todo). Es una enfermedad venérea, es decir, sólo se transmite a través del contacto sexual directo y no se contagia mediante toallas, baños públicos, piscinas, etc. Hay que estar alerta si se observan los siguientes síntomas: secreción purulenta amarillenta por el pene, sensación de escozor al orinar, aumento del flujo vaginal, dolores abdominales o cansancio. Tiene un tratamiento sencillo y efectivo a base de antibióticos, pero si no se cura a tiempo, la infección puede extenderse a otros órganos y ocasionar consecuencias graves, como la esterilidad.


Sífilis


Antiguamente, era considerada la enfermedad de transmisión sexual más peligrosa, hasta que el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming en 1928 se convirtió en un tratamiento eficaz para controlarla. Está causada por una bacteria llamada treponema pallidum. La vía principal de transmisión es el contacto sexual, pero también puede contagiarla la madre al feto durante el embarazo, a través de la placenta.
Evoluciona en tres etapas. En la primera, pocas semanas después del contagio, aparecen unas pequeñas úlceras rojizas ( chancro sifilítico) en la zona donde se ha producido el contacto (genitales, ano, boca...). Las lesiones desaparecen poco después. Unos meses más tarde, los treponemas se extienden a través de la sangre por todo el organismo, dando lugar a diversas lesiones generalizadas: manchas en la piel, ganglios inflamados, fiebre, dolor de garganta, pérdida de apetito y malestar general. Estos síntomas pueden desaparecer, incluso sin tratamiento, pero la enfermedad sigue latente. Años después del contacto, la enfermedad continúa la fase latente durante un largo período de tiempo. Si no se aplica un tratamiento, pueden producirse: úlceras en la piel y órganos internos; inflamación de las articulaciones; lesiones de corazón, hígado y sistema nervioso central. Hemos dicho que la sífilis se elimina con antibióticos. No obstante, si no se actúa rápidamente para curarla, existe el riesgo de que las lesiones producidas sean ya irreversibles, cuando se aplique el tratamiento.

Herpes genital


El virus responsable de esta infección es uno de los más difundidos entre los seres humanos. La transmisión se produce generalmente por vía sexual, pero también a través del contacto con las manos. Úlceras, picazón, fuertes dolores localizados en los genitales, escozor al orinar, fiebre y malestar similar al de la gripe, son los principales síntomas. Si no se trata debidamente, puede propiciar el riesgo de contraer diversas enfermedades. Como todas las dolencias de origen vírico, su tratamiento suele ser tedioso en algunos casos. Además, existe la probabilidad de reaparición de los síntomas, especialmente en situaciones de estrés. En caso de embarazo, es necesario mantener un control estricto para evitar daños irreversibles en el niño.

Clamidia


Esta infección se debe a la bacteria Chlamydia trachomatis, que se transmite por contacto con las mucosas vaginales, uretra, recto, boca y ojos, afectando a la uretra en los hombres (uretritis) y al cuello uterino en las mujeres (cervicitis). Sus síntomas son más evidentes en el hombre que en la mujer, aunque no siempre resultan fáciles de descubrir. Se confunden en ocasiones con los de la gonorrea, y son, principalmente: secreción vaginal y dolor en la parte inferior del vientre en las mujeres; en el hombre, inicialmente aparecen secreciones transparentes que se vuelven luego cremosas
, así como muchas ganas de orinar y dolor. Se cura siguiendo un tratamiento específico con antibióticos Si no se atiende a tiempo, la infección puede progresar y provocar esterilidad tanto en los hombres como en las mujeres.

Tricomonas

Las tricomonas son unos parásitos protozoos que se ceban especialmente con las mujeres. El hombre puede contagiar la enfermedad, aunque no presente ningún síntoma. Estos microorganismos se transmiten habitualmente mediante contacto sexual. No se descarta el contagio por medio de ropas o toallas húmedas cuando se trata de niñas o ancianas que carecen de los protectores y antisépticos bacilos de Doderlein o los tienen en cantidades mínimas.


Secreción vaginal espumosa de aspecto amarillento y un olor muy fuerte, picor e irritación, son sus principales signos. Actualmente existen tratamientos muy eficaces, que debe ser llevados a cabo por ambos miembros de la pareja.

Cándidas


Tienen en común con las tricomonas un nombre a primera vista inofensivo. Otras semejanzas estriban en que afectan principalmente al sexo femenino y que el hombre suele ser portador asintomático. Pero en esta ocasión, no se trata de un protozoo sino de un hongo, que se asienta en las mucosas húmedas y calientes. La vía de contagio es diversa: relaciones sexuales, ropas, objetos, etc. Algunas circunstancias, como el uso de antibióticos, el estrés, la diabetes o una disminución en las defensas naturales del organismo, favorecen su proliferación. Por lo general, los síntomas femeninos son: aumento de la secreción vagina!, que se torna blanca y espesa, picor intenso, olor fuerte y, en ocasiones, inflamación de las vías urinarias y de la vejiga. El hombre presenta enrojecimiento en el glande y prurito. Tiene un tratamiento rápido y eficaz si lo realizan ambos miembros de la pareja.




La incidencia de ETS



Incidencia de las tasas de ETS siguen siendo altas en la mayor parte del mundo, a pesar de los avances diagnósticos y terapéuticos que pueden rápidamente hacer que los pacientes con enfermedades de transmisión sexual no infecciosas y muchas más curar. En muchas culturas, el cambio de la moral sexual y uso de anticonceptivos orales han eliminado las restricciones sexuales tradicionales, especialmente para las mujeres, y tanto los médicos como los pacientes tienen dificultades para tratar abierta y sinceramente con temas sexuales. Adicionalmente, el desarrollo y propagación de bacterias resistentes a los fármacos (por ejemplo, penicilina resistente a gonococos) hace que algunas enfermedades de transmisión sexual más difícil de curar. El efecto de desplazamiento es más dramáticamente ilustrada por la rápida propagación del SIDA virus (VIH-1) de África a Europa y América a finales de 1970.

Prevalencias frecuente de infecciones de transmisión sexual entre las adolescentes sexualmente activas con o sin los síntomas del tracto genital incluyen la clamidia (10-25%), gonorrea (3-18%), sífilis (0-3%), Trichomonas vaginalis (8-16% ) y el herpes simplex virus (2-12%). Entre los muchachos adolescentes sin síntomas de uretritis , las tasas de aislamiento incluyen la clamidia (9-11%) y la gonorrea (2-3%).

En 1996, la Organización Mundial de la Salud estima que más de 1 millón de personas fueron infectadas diariamente. Alrededor del 60% de estas infecciones se producen en jóvenes <25 años de edad, y de éstos el 30% son <20 años. Entre las edades de 14 y 19, las ETS ocurren con más frecuencia en las niñas que en los varones en una proporción de casi 2:1; esto iguala a los 20 años. Un estimado de 340 millones de casos nuevos de sífilis, gonorrea, clamidia y tricomoniasis en todo el mundo en 1999

Fisiopatología




Muchas ETS se (más fácilmente) que se transmiten a través de las membranas mucosas del pene, vulva , el recto, el tracto urinario y (con menos frecuencia-dependiendo del tipo de infección) de la boca, garganta, tracto respiratorio y los ojos. La membrana visible que cubre la cabeza del pene es una membrana mucosa, aunque no produce moco (similar a los labios de la boca). 

Las membranas mucosas se diferencian de la piel en que permiten que ciertos patógenos en el cuerpo. Los patógenos también son capaces de pasar a través de roturas o abrasiones de la piel, incluso los minutos. El cuerpo del pene es particularmente susceptible debido a la fricción causada durante las relaciones sexuales con penetración. Las principales fuentes de infección en orden ascendente son fluidos venéreas, saliva, mucosa o la piel (sobre todo el pene), las infecciones también pueden transmitirse de las heces, la orina y el sudor. La cantidad necesaria para causar la infección varía con cada patógeno, pero siempre es menos de lo que se puede ver a simple vista.

Esta es una razón por la que la probabilidad de transmitir muchas infecciones es mucho más alta de sexo que por medios más ocasionales de transmisión, tales como el contacto no sexual, tocar, abrazar, estrechar la mano, pero no es la única razón. Aunque las membranas mucosas existan en la boca como en los genitales, muchas ITS parece ser más fácil de transmitir a través del sexo oral que con besos profundos. De acuerdo con un diagrama de sexo seguro, muchas infecciones que se transmiten fácilmente de la boca a los genitales o de los genitales a la boca, son mucho más difíciles de transmitir de una boca a otra. Con el VIH, los fluidos genitales pasar a contener mucho más del patógeno que la saliva. Algunas infecciones etiquetadas como ITS pueden ser transmitidas por el contacto directo de la piel. simplex Herpes y VPH son ambos ejemplos. KSHV, por otro lado, puede ser transmitida por una profunda besar sino también cuando la saliva se utiliza como lubricante sexual.

Dependiendo de la ETS, una persona puede ser capaz de transmitir la infección si no hay signos de enfermedad están presentes. Por ejemplo, una persona es mucho más probable que se propague la infección del herpes cuando las ampollas están presentes (ETS) que cuando están ausentes (ITS). Sin embargo, una persona puede transmitir la infección por VIH (ITS) en cualquier momento, incluso si él / ella no ha desarrollado síntomas de SIDA (ETS).
'' Todos'' comportamientos sexuales que implican el contacto con los fluidos corporales de otra persona, debe considerarse que contienen un cierto riesgo de transmisión de enfermedades de transmisión sexual . La mayoría de la atención se ha centrado en controlar el VIH, que causa el sida, pero cada ETS presenta una situación diferente.

Como se puede apreciar por el nombre, las enfermedades de transmisión sexual son'''' transmitido de una persona a otra por ciertas actividades sexuales en lugar de ser en realidad'''' causado por esas actividades sexuales. Bacterias, hongos, protozoos o virus siguen siendo los agentes causantes. No es posible coger cualquier enfermedad de transmisión sexual de una actividad sexual con una persona que no es portador de una enfermedad, por el contrario, una persona que tiene una ETS lo consiguió del contacto (sexual o no) con alguien que lo tenía, o su / sus fluidos corporales. Algunas enfermedades de transmisión sexual como el VIH se puede transmitir de madre a hijo durante el embarazo o la lactancia .

Aunque la probabilidad de transmitir varias enfermedades por varias actividades sexuales varía mucho, en general, todas las actividades sexuales entre dos (o más) personas se deben considerar como una derrota de dos direcciones para la transmisión de enfermedades de transmisión sexual, es decir, "dar" o "recibir" son a la vez arriesgado a pesar de recibir conlleva un riesgo más alto.

Profesionales de la salud sugieren un sexo más seguro, tal como el uso de condones, como la manera más confiable de disminuir el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual durante la actividad sexual, pero el sexo seguro debe de ninguna manera ser considerada como una garantía absoluta. La transferencia y la exposición a los fluidos corporales, tales como transfusiones de sangre y otros productos sanguíneos, compartiendo agujas de inyección, pinchazos con agujas (cuando el personal médico se pinchó inadvertidamente o pinchado con agujas durante procedimientos médicos), compartiendo agujas de tatuajes, y el parto son otras las vías de transmisión. Estos diferentes medios ponen a ciertos grupos, como los trabajadores médicos, y los hemofílicos y usuarios de droga, particularmente en riesgo.
Estudios epidemiológicos recientes han investigado las redes que son definidas por relaciones sexuales entre los individuos, y descubrieron que las propiedades de las redes sexuales son cruciales para la propagación de enfermedades de transmisión sexual. En particular, selectivo mezcla entre las personas con un gran número de parejas sexuales parece ser un factor importante.
Es posible ser un portador asintomático de las enfermedades de transmisión sexual. En particular, las enfermedades de transmisión sexual en mujeres causan a menudo la condición seria de la enfermedad inflamatoria pélvica.

Prevención y tratamiento de ETS




La prevención es la clave para hacer frente a enfermedades de transmisión sexual incurable, como el VIH y el herpes.

La forma más eficaz para prevenir la transmisión sexual de enfermedades de transmisión sexual es evitar el contacto de las partes del cuerpo o fluidos que puede conducir a la transferencia con una persona infectada. 

No hay contacto minimiza el riesgo. No todas las actividades sexuales implican contacto: cibersexo, phonesex o la masturbación a distancia son métodos para evitar el contacto. El uso correcto de condones reduce el contacto y el riesgo.

Lo ideal sería que ambas partes deben hacerse pruebas para ITS antes de iniciar el contacto sexual, o antes de reanudar el contacto si un socio comprometido en contacto con otra persona. Muchas infecciones no son detectables inmediatamente después de la exposición, por lo que el tiempo suficiente se debe permitir que entre las posibles exposiciones y pruebas para que las pruebas sean precisas. Algunas enfermedades de transmisión sexual, en particular ciertas persistentes virus como el VPH, pueden ser imposibles de detectar con los procedimientos médicos actuales.
Muchas enfermedades que establecen infecciones permanentes pueden ocupar así el sistema inmune que otras enfermedades se vuelven más fácilmente transmitida. El sistema inmune innato dirigido por defensinas contra el VIH pueden prevenir la transmisión del VIH cuando el recuento virales son muy bajas, pero si está ocupado con otros virus o abrumado, el VIH puede establecerse. Ciertas ITS virales también aumentan grandemente el riesgo de muerte para los pacientes infectados por el VIH.
Vacunas
Condones

  • No poner el condón demasiado firmemente en el extremo, y dejando 1,5 cm (3/4 de pulgada) de habitación en la punta de la eyaculación. Poner el condón ajustado puede ya menudo conduce al fracaso.
  • El uso de un condón demasiado flojo puede vencer la barrera.
  • Evitar invertir, derramando un condón usado una vez, si se ha eyacular en ella o no, ni siquiera por un segundo.
  • Evitar los condones hechos de sustancias diferentes de los de látex o poliuretano, pues no protegen contra el VIH.
  • Evitar el uso de lubricantes a base de aceite (o cualquier cosa con aceite en él) con condones de látex, como el aceite puede comer agujeros en ellos.
  • El uso de condones con sabor para sexo oral solamente , como el azúcar en el aromatizante puede causar infecciones de hongos si se utiliza para penetrar.
El nonoxinol-9 Tratamiento


Las vacunas disponibles que protegen contra algunas ITS virales, como la hepatitis B y algunos tipos de VPH. La vacunación antes de iniciar el contacto sexual se recomienda para asegurar la máxima protección.

Los condones solamente proporcionan protección cuando se utilizan correctamente como barrera, y sólo desde y hacia el área que cubre. Áreas no cubiertas'' todavía son susceptibles a enfermedades de transmisión sexual'' muchos. En el caso del VIH, las rutas de transmisión sexual implican casi siempre el pene, ya que el VIH no puede propagarse a través de la piel intacta, por lo tanto'' correctamente blindaje del pene insertivo con un condón se lleva cerca de la vagina y el ano detiene con eficacia la transmisión del VIH''. Un líquido infectado en la piel rota transmitidas por la transmisión directa del VIH no sería considerado "de transmisión sexual", pero aún puede ocurrir teóricamente durante el contacto sexual, esto puede evitarse simplemente no teniendo contacto sexual cuando tienen heridas abiertas sangrantes. Otras enfermedades de transmisión sexual, infecciones virales, incluso se pueden prevenir con el uso decondones de látex como barrera. Algunos microorganismos y virus son suficientemente pequeñas para pasar a través de los poros en condones naturales de la piel , pero aún son demasiado grandes para pasar a través de los condones de látex.

Los condones están diseñados, probados y fabricados para nunca fallar si se utiliza correctamente. No ha habido un caso documentado de una transmisión del VIH debido a un mal preservativo fabricado
El uso correcto implica:
El incumplimiento de los primeros cinco pautas anteriores perpetúa la idea errónea de que los condones no son probados o diseñados adecuadamente.
Con el fin de proteger mejor a uno mismo ya la pareja de enfermedades de transmisión sexual, el condón de edad y su contenido debe suponerse que es todavía contagioso.Por lo tanto el condón viejo debe desecharse de forma adecuada. Un nuevo condón se debe utilizar para cada acto sexual, como el uso múltiple aumenta la probabilidad de que se rompa, derrotando el propósito principal como una barrera.
El nonoxinol-9 un microbicida vaginal se esperaba para disminuir las tasas de ETS.Juicios sin embargo, han encontrado que es ineficaz.
Exposición de alto riesgo como lo que ocurre en los casos de violación puede ser tratada prophylacticly utilizando combinaciones de antibióticos como azitromicina, cefixima y metronidazol.

Una opción para el tratamiento de las parejas de pacientes (casos índice) con diagnóstico de clamidia o gonorrea es'' el paciente a su pareja terapia'' (PDT o PDPT), que es la práctica clínica del tratamiento de las parejas sexuales de los casos índice, proporcionando recetas o medicamentos al paciente que tome a su / pareja sin que el médico primero examina la pareja.



Historia de enfermedad de transmisión sexual







Antes de la invención de medicamentos modernos, enfermedades de transmisión sexual eran generalmente incurables y tratamiento se limitaba a tratar los síntomas de la enfermedad. El primer hospital voluntario para las enfermedades venéreas fue fundado en 1746 en el Hospital de bloqueo de Londres. Tratamiento no siempre fue voluntario: en la segunda mitad del siglo XIX, se utilizó la ley de enfermedades contagiosas para arrestar prostitutas sospechosas.

El primer tratamiento efectivo para una enfermedad de transmisión sexual fue Salvarsán, un tratamiento para la sífilis. Con el descubrimiento de los antibióticos, un gran número de enfermedades de transmisión sexual se hizo fácilmente curable, y esto, combinado con campañas de salud pública eficaz contra las ETS, condujo a una percepción pública durante los años 60 y 70 que han dejado de ser una amenaza grave de médica.

Durante este período, fue reconocida la importancia de la localización de los contactos en el tratamiento de infecciones de transmisión sexual. Por rastrear a las parejas sexuales de personas infectadas, evaluarlas por infección, tratamiento de los infectados y rastrear sus contactos a su vez, clínicas de infecciones de transmisión sexual pueden ser muy eficaces en la supresión de infecciones en la población general.

En la década de 1980, primer herpes genital y el SIDA surgió en la conciencia pública como enfermedades de transmisión sexual que no puede ser curada por la medicina moderna. SIDA en particular tiene un período asintomático largo — tiempo durante el cual puede replicar el VIH (el virus de inmunodeficiencia humana, causante del SIDA) y la enfermedad puede transmitirse a otros — seguido de un período sintomático, que lleva rápidamente a la muerte si no tratada. Reconocimiento de que el SIDA amenaza una pandemia mundial que dio lugar a campañas de información pública y el desarrollo de tratamientos que permiten SIDA será administrado por la supresión de la replicación del VIH durante el mayor tiempo posible. Rastreo de contacto sigue siendo una medida importante, incluso cuando las enfermedades son incurables, como ayuda a contener la infección.

Que son ETS










Las enfermedades de transmisión sexual, o ETS, como suelen abreviar los expertos, son un grupo de dolencias infecciosas, causadas por diferentes tipos de microbios, cuyo denominador común es que se contagian preferentemente durante las relaciones sexuales. Algunas, como la hepatitis B y el Sida, se transmiten también a través de la sangre. Una gran parte de estas enfermedades se centran en los genitales de ambos sexos. 

Pero, en algunos casos, también pueden verse afectados otros órganos o zonas, como el hígado, el intestino, las articulaciones, el sistema inmunológico, etc.

Este grupo de enfermedades no es homogéneo en sus consecuencias. Algunas pueden llegar a ser graves, causando dolor crónico, esterilidad e incluso la muerte. En cambio otras, si se tratan a tiempo, no son perjudiciales. La clave está en diagnosticarlas a tiempo, ya que se propagan rápidamente.